1.Definiciones y características de los centros de datos modulares
Los centros de datos modulares están diseñados para adaptarse a las tendencias cambiantes de los servidores (incluida la computación en la nube, la virtualización, la centralización y la alta densidad), al tiempo que mejoran la eficiencia operativa, reducen el consumo de energía y permiten una expansión rápida y sin interferencias.
Compuestos por unidades autónomas con interfaces estandarizadas, estos módulos operan de forma independiente, pero pueden integrarse para formar un centro de datos completo. Están diseñados para permitir redundancia entre compartimentos, garantizando la confiabilidad mediante capacidades de respaldo mutuo.
Caracterizados por la integración, la estandarización, la optimización y la inteligencia, los centros de datos modulares proporcionan una infraestructura altamente adaptable y un entorno informático de alta disponibilidad. Están preparados para abordar las necesidades críticas futuras de los departamentos de TI, como:
*Estandarización y modularización
*Diseño virtualizado
*Infraestructura de TI dinámica (flexibilidad de recursos y alta utilización)
*Gestión inteligente de operaciones 24/7 (automatización de procesos y monitorización inteligente)
*Soporte de continuidad de negocio (recuperación ante desastres y alta disponibilidad)
*Servicios de TI compartidos (infraestructura entre empresas, información y uso compartido de aplicaciones)
*Respuesta rápida a las cambiantes demandas del negocio (asignación de recursos a pedido)
*Iniciativas de centros de datos ecológicos (ahorro de energía y reducción de carbono)

2. Los centros de datos modulares resuelven los problemas que enfrentan los centros de datos tradicionales
2.1 Problemas que enfrentan los centros de datos tradicionales
2.1.1 Largo plazo de construcción
Los centros de datos tradicionales se caracterizan por plazos de construcción excesivamente largos, que suelen medirse en años. Este plazo prolongado se debe a las complejas fases de planificación, diseño e instalación de la infraestructura y los sistemas. Como se ilustra en la Figura 1, todo el proceso —desde la toma de decisiones y la preparación hasta la implementación y la finalización— suele requerir aproximadamente 400 días, con la posibilidad de retrasos adicionales.
Un cronograma tan prolongado es cada vez más inadecuado en el acelerado entorno empresarial actual, donde las organizaciones a menudo necesitan implementar nueva capacidad de centro de datos en cuestión de meses, no de años.

2.1.2 Poca capacidad de expansión
La capacidad de expansión es fundamental para la adaptabilidad empresarial. La planificación tradicional de la capacidad de los centros de datos a menudo se enfrenta a un dilema: o bien se sobreabastece para una demanda futura incierta, lo que resulta en un desperdicio de inversión, o bien se subabastece basándose únicamente en las necesidades actuales, con el riesgo de interrumpir el negocio y aumentar los costos cuando sea necesaria la expansión. Esto resulta en una grave ineficiencia. Los estudios demuestran que la utilización promedio de la infraestructura de los centros de datos es inferior al 50%, a menudo incluso un tercio. Esta subutilización representa un costo de oportunidad significativo, bloqueando capital que, de otro modo, podría generar rentabilidad en otros proyectos.
2.1.3 Alto consumo de energía
Los centros de datos tradicionales consumen cantidades excesivas de electricidad. Su diseño a menudo no prioriza la eficiencia en el suministro de energía, la refrigeración y la gestión del flujo de aire. En consecuencia, la eficacia del uso de energía (PUE) suele ser baja, superando típicamente 2.0. Esta ineficiencia significa que por cada vatio que alimenta los equipos de TI, se desperdicia otro vatio en infraestructura de soporte, como la refrigeración y la distribución de energía.
2.1.4 Operaciones y mantenimiento difíciles
Las operaciones y el mantenimiento de los centros de datos se ven obstaculizados por importantes desafíos. Existe una falta general de visibilidad y gestión integral de los recursos, lo que genera una mala calidad del servicio y procesos caóticos para informar y resolver fallos. La ausencia de interfaces de servicio dedicadas y métodos eficaces de recopilación de datos dificulta que el personal de TI obtenga la información necesaria para la optimización del sistema.
2.2 Ventajas de los centros de datos modulares
2.2.1 Implementación rápida
Los centros de datos modulares acortan significativamente el ciclo de planificación y construcción. El uso de módulos prediseñados, producidos en fábrica y probados previamente con interfaces estandarizadas reduce el trabajo in situ. El tiempo de implementación se reduce de los 7-8 meses típicos de las construcciones tradicionales a aproximadamente 2-3 meses.
2.2.2 Alta prescindibilidad
La arquitectura permite añadir capacidad en fases discretas mediante la integración de módulos adicionales según sea necesario. Esto proporciona un escalamiento preciso y bajo demanda que optimiza la inversión inicial y se adapta eficientemente al crecimiento impredecible o rápido.
2.2.3 Diseño estandarizado y confiable
Construidos con módulos estandarizados y altamente integrados, estos centros de datos ofrecen estabilidad inherente. Pueden configurarse para cumplir con diversos niveles de redundancia (N, N+1, 2N), lo que garantiza una confiabilidad que cumple con los estándares de Nivel 4.
2.2.4 Eficiencia energética
El diseño modular promueve una alta eficiencia energética. Al ajustar la potencia y la capacidad de refrigeración a la carga real de TI, minimiza el sobreaprovisionamiento. Características como la refrigeración en fila y la contención de pasillos fríos mejoran la gestión térmica. Estas optimizaciones pueden lograr una PUE inferior a 1,5, lo que representa una mejora de más del 12 % en la eficiencia de refrigeración en comparación con los diseños tradicionales.
3.2.5 Gestión inteligente
Los sistemas integrados de gestión inteligente permiten una supervisión granular basada en datos. Facilitan el análisis del consumo energético multinivel, la gestión de activos durante el ciclo de vida y la optimización dinámica basada en análisis. Esto facilita el mantenimiento proactivo, la eficiencia operativa y la implementación de estrategias de ahorro energético.
3. Definición de productos modulares y componentes del sistema
Los centros de datos modulares se pueden clasificar en dos tipos principales según el grado de prefabricación:
(1) Centro de datos parcialmente prefabricado
Este tipo combina subsistemas modulares prefabricados (como sistemas de rack, refrigeración, cableado y monitoreo) con la construcción tradicional en el sitio para la infraestructura restante.
(2) Centro de datos totalmente prefabricado
Un centro de datos totalmente prefabricado se construye como una unidad autónoma utilizando módulos completos e integrados que incluyen suministro de energía, racks, refrigeración, cableado y monitorización. Estos módulos se transportan en secciones y se ensamblan in situ. Este tipo de centro de datos aún depende de infraestructura de soporte externa, como generadores, enfriadores y sistemas de distribución de energía.

4. Diseño de su centro de datos modular
Los centros de datos modulares están diseñados principalmente como sistemas "instalables y listos para usar", lo que significa que están diseñados para permanecer estables una vez implementados. Por lo tanto, es crucial que el diseño inicial se ajuste perfectamente a su caso de uso. A continuación, se presentan cinco consideraciones clave para la planificación de su centro de datos modular.
1. Planificación de capacidad modular
Evalúe sus necesidades de energía, refrigeración y TI, tanto para las necesidades iniciales como para futuras ampliaciones. Asegúrese de que cada módulo pueda soportar la carga prevista, permitiendo a la vez la integración fluida de unidades adicionales a medida que aumenta la demanda.
2. Interfaces estandarizadas
Adopte interfaces estandarizadas para alimentación, refrigeración y redes en todos los módulos. Esto garantiza la compatibilidad, simplifica la integración y el mantenimiento, y reduce la complejidad de la configuración.
3. Sistemas de refrigeración
Elija soluciones de refrigeración eficientes, como refrigeración por aire o por líquido, que se adapten a la potencia térmica y la densidad de sus equipos informáticos. Diseñe para una gestión eficaz del flujo de aire e incluya redundancia para mantener la estabilidad de la temperatura y evitar puntos calientes.
4. Distribución de energía
Implemente un sistema de distribución de energía confiable en cada módulo, incorporando redundancia para componentes críticos. Diseñe el sistema para gestionar las cargas actuales y permitir futuras expansiones sin modificaciones importantes.
5. Controles ambientales
Integre sistemas de monitoreo y control automatizado para gestionar la temperatura, la humedad y el flujo de aire. Los sensores en tiempo real y los controles adaptativos ayudan a mantener condiciones óptimas para un rendimiento y una fiabilidad óptimos.